Los objetos de madera del primer milenio a.C en China ya estaban cubiertos con una sustancia que se cree fue la savia del árbol Rhus Vernifera.
Hoy podemos saber gracias a registros arqueológicos, que los chinos descubrieron la resina en el árbol de la laca hace 7.000 años.
Las regiones que producen el árbol se localizan en el curso y las desembocaduras del Río Amarillo de China Continental. Allí se extienden bosques extensos del mismo.
La resina del árbol tiene una fuerte cualidad adhesiva y lustre hermoso.
Se usa tanto como protector, adhesivo y como embellecedor de muebles, cerámica o bambú. Durante el Neolítico, los chinos ya usaban la laca para recubrir sus utensilios y objetos. Entre los siglos VIII y III a. C., aparecieron por primera vez los objetos de laca en las formas mas exquisitas, y pronto fueron codiciados por la alta sociedad.
Para teñir la laca se añadían colorantes que eran de origen natural mientras que actualmente se prefieren productos químicos sintéticos que duran más tiempo y se estropean menos.
Entre estas clases de pintura, la laca china es la más resistente y duradera. No se deteriora incluso después de doscientos o trescientos años. El arte de la laca es un movimiento artístico que ha continuado a través del tiempo. Hoy este arte continúa apreciándose y el pueblo lo preserva como una tradición más ya que ha sido parte de la vida de los chinos por milenios tanto artística como espiritualmente.